Más allá

    de la cumbre

    ¿Por qué correr?

    La valentía de Alejandro le ha permitido ganarlo todo, pero si Alejandro es y será recordado no es por su palmarés, sino por su forma de ser y por el modo de entender el ciclismo y la vida. Amor por su tierra, deportividad, generosidad, humanidad y humildad han definido su relación con su familia y sus equipos, manteniendo siempre los pies en la tierra pese a sus éxitos.

    Es la cumbre cumbre

    La valentía de Alejandro le ha permitido ganarlo todo, pero si Alejandro es y será recordado no es por su palmarés, sino por su forma de ser y por el modo de entender el ciclismo y la vida. Amor por su tierra, deportividad, generosidad, humanidad y humildad han definido su relación con su familia y sus equipos, manteniendo siempre los pies en la tierra pese a sus éxitos.

    Una cumbre que no es un lugar, es más bien un impulso incontrolable que, como un loco, le lleva a buscar algo que no tiene y que tal vez nunca tendrá, a subirse encima de una bicicleta para sufrir y volver a sufrir. Día tras día. Kilómetro a kilómetro. Algunos hablan de la necesidad de escapar. Otros dicen que es el hambre de victoria. Solo Alejandro lo sabe.

    Una cumbre Una cumbre que nada tiene que ver con cronos o puertos especiales, con clásicas o grandes vueltas,...

    ...con los vítores o los maillots arcoiris, con la gloria o el fracaso

    Esta cumbre es la soledad más absoluta.

    Esta cumbre es la soledad más absoluta, estés o no rodeado de miles de aficionados al borde del éxtasis. Te estén viendo o no, millones de personas. Eres tú, solamente tú con la única compañía de ese fuego indomable que desde niño llevas sintiendo en las piernas. Ese incendio interior que te lleva a competir contra el único rival que has tenido realmente en toda tu carrera: el miedo, tu miedo. Miedo a dejar de amar lo que más amas.

    Es la única cima que existe: entender, ahora que los vítores se apagan, que la meta, el pico, la cumbre, el culmen, solo se alcanzan cuando descubres que detrás de esa cima hay otra cima.

    Y que la felicidad, el éxito, la vida solo es eso: querer alcanzar otra cima.

    Y otra.
    Y otra.

    Y que tú, el Imbatido, la Balaverde, el campeón del mundo, siempre fuiste y serás el mejor porque sabes que el final solo existe cuando tú quieras que exista. Porque sabes que hay que seguir cuando todos se paran. Porque siempre has querido, quieres y querrás ir más allá…

    ...más allá de la cumbre.